domingo, 28 de agosto de 2016

Pensionados del Consejo Nacional Electoral reclaman la homologación salarial, el aumento del bono de alimentación y una mejor cobertura del HCM. Estudiantes de UNT le pidieron a la presidenta del ente comicial: "Tibisay, ponte en mis zapatos"
Dos grupos diferentes y animados por distintas motivaciones se encontraron este jueves en las puertas del Consejo Nacional Electoral (CNE): estudiantes del partido opositor Un Nuevo Tiempo (UNT) y jubilados y pensionados del mismo ente comicial.

Pero si las razones para protestar los distanciaban, algo los hermanó: no pudieron pasar hasta la entrada del CNE en Plaza Caracas porque se los impidió una barrera de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). En Plaza Caracas, el dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Darío Vivas, encabezaba una concentración de milicianos en apoyo al presidente Nicolás Maduro.
Los jubilados y pensionados del organismo electoral tuvieron que colocarse, con megáfono y pancartas, en la entrada de la sede administrativa de la Asamblea Nacional (AN) para reclamar desde allí lo que les adeuda el CNE. Los jóvenes de UNT también se movieron hacia la esquina de Pajaritos para reclamar allí que la directiva electoral fije la fecha para la recolección de firmas del revocatorio.
Pedro Valladares, representante de los jubilados y pensionados del CNE, explicó que la jubilación se las calculan, no con base en el último salario, sino de acuerdo con un porcentaje menor. Detalló, igualmente, que sólo cobran 5.625 bolívares por concepto de bono de alimentación y que el seguro HCM (hospitalización, cirugía y maternidad con Seguros Horizonte) no les cubre lo que necesitan. Según Valladares, las peticiones han sido entregadas al ente comicial en reiteradas oportunidades, sin respuesta. “Vivimos de prestado”, subrayó.

Lo que le pagan a Alí Martínez cada quincena -7 mil bolívares- de casualidad le alcanza para comprar uno de los medicamentos que requiere para atender su condición. Hace nueve meses le practicaron una cirugía de corazón abierto para colocarle tres baipás. Los médicos le dijeron que no se altere ni que se caiga el mundo. Pero cuando relata la crisis de su bolsillo llega a impacientarse.

Francisco Arráez es jubilado del CNE; acudió a la protesta con el catéter que le colocaron en un hospital de Caracas. El seguro no alcanza para la operación de la próstata a la que debe someterse. Arráez estuvo este jueves en la sede del CNE, pero igualito se encontró con la barrera color verde oliva. Sus tres peticiones: homologación salarial, bono alimentario de 42 mil bolívares y un mejor HCM se les quedaron entre pecho y espalda.
Los estudiantes de UNT no corrieron con mejor suerte. El grupo, que convocó la manifestación con la consigna “Tibisay, ponte en mis zapatos”, no logró avanzar hacia la puerta del CNE. Tuvieron que contentarse con gritar unas consignas en la esquina de Pajaritos y seguir su camino.






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