Sindicatos rechazan uso del poder del Estado para perseguir la disidencia. Reportaje de Yaneth Fernández

El secretario general de Sintraferrominera, Rubén González, señaló que en el país está en juego la libertad y autonomía sindical. Rechazó las amenazas del Gobierno y sindicatos ligados al proyecto político contra quienes protestan para exigir respeto a sus derechos laborales.
Rubén González destacó que protestar es un derecho constitucional
EL UNIVERSAL, 12 de junio de 2014  
Caracas.- Integrantes del Movimiento de Sindicatos de Base (Mosbase) alertaron que en el país continúa en juego la libertad y autonomía sindical.
Rubén González, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Ferrominera (Sintraferrominera), aseguró que desde el Gobierno y algunos sectores sindicales se mantiene la política de persecución contra quienes piensan diferente. Mencionó el caso del sindicalista Iván Freites, quien fue despedido de Pdvsa por sus declaraciones sobre lo que ocurrió en la refinería Amuay en agosto de 2012, así como las amenazas que reciben los trabajadores de las empresas básicas cuando realizan actividades de protestas para exigir que se les respeten sus derechos contractuales.
“Se han dado la tarea de perseguir la disidencia y para ello utilizan todo el peso del Estado. Para nadie es un secreto que todos los expedientes contra algunos sindicalistas son amañados, para silenciar. Yo estuve en esas circunstancia”, resaltó González, al recordar el proceso judicial que enfrentó durante cuatro años por su participación en una huelga laboral de 16 días.
Tildó de “esquiroles” a miembros de la Central Bolivariana de Trabajadores, de la Fuerza Bolivariana de Trabajadores y del Movimiento 21. Según González, estos grupos han venido interviniendo en Guayana en contra de las conquistas de los trabajadores “porque han jugado políticamente con el Gobierno”.
Recordó que actualmente hay malestar laboral en Alcasa, pues sus trabajadores están exigiendo una revisión de la curva salarial, y los dirigentes ligados a sindicatos oficialistas intentan aplicar “terrorismo” al personal para que no realice protestas, pese a que es un derecho consagrado en la Constitución, la Ley del Trabajo y los convenios internacionales. “Esto no es otra cosa que dejar a los trabajadores en minusvalía, para que se vayan a sus áreas de trabajo sin levantar la voz frente a los incumplimientos”, enfatizó.
Mosbase tiene previsto realizar visitas a los trabajadores en los portones de las distintas fábricas del país para alertar la arremetida oficial contra el sector.