martes, 18 de marzo de 2014

El pueblo sigue en la calle

El pueblo sigue en la calle

La continuidad de las protestas populares ha sorprendido a
políticos y analistas de diferentes signos y, por supuesto, al mismo gobierno que pensó que con la represión y con el artificioso adelanto del carnaval lograría desactivar las movilizaciones.
Pues se equivocaron, como también se equivocan creyendo que enviando a Elías Jaua a decir mentiras al exterior, podrán convencer al mundo de que las protestas del pueblo por la terrible situación económica, por la escasez de alimentos, de medicinas, que generan inmensas colas para comprar incluso papel higiénico y hasta baterías para carros, son producto de un plan golpista.
O que era o es una jugada del imperio pedirle al gobierno que enfrente la delincuencia, desarme a sus bandas, respete el derecho constitucional a la protesta pacífica, libere a los presos políticos, se deje de perseguir y amenazar a periodistas e impedir a canales televisivos transmitir lo que aquí ocurre. Señores de la encumbrada vanguardia “revolucionaria” ni su detestable represión, ni sus ingeniosas medidas de haber sumado más días libres al carnaval, ni sus desgastadas y recurrentes mentiras han logrado aminorar el legítimo sentimiento popular.
El pueblo lo que quiere es poder vivir en paz, poder salir a la calle sin el paranoico temor de ser víctimas del hampa; nuestras amas de casa solo aspiran no tener que hacer tan interminables colas y poder comprar los alimentos en forma normal, como compran todas las amas de casa de cualquier país del mundo, por supuesto con la excepción de realidades como Cuba, “paraíso socialista” al que nos tratan de conducir.
Lo que todos queremos es que respeten nuestro derecho a ser informados, queremos poder escuchar informaciones, opiniones y puntos de vista diferentes a esa falsa propaganda y adoctrinamiento que este abusivo gobierno se empeña en meternos a la fuerza por los ojos y los oídos. Queremos que nos informen sobre nombres, números de cédulas y rostros de los que se robaron los 23 millardos de dólares de Cadivi o que nos anuncien que han sido hechos presos los que dejaron que se dañaran toneladas de comida de Pdval, o que nos digan qué pasó con las denuncias del magistrado fugitivo Aponte Aponte, o con todo lo que dijo el narcotraficante Walid Makled.
Tal como vemos hay infinidad de causas para que el pueblo esté en la calle, la continuidad de la protesta es la respuesta prolongada a un acumulado de males que han aparecido en estos quince años, los que el gobierno se empeña en desconocer y cuando reconoce la existencia de los mismos es para asegurar que tales flagelos son culpa de gobiernos anteriores.
La irresponsabilidad y mentira continuada de este régimen no abre ninguna expectativa creíble de respuestas a la crisis que ellos mismos crearon. Es verdaderamente decepcionante ver cómo el país es una total calamidad, mientras quienes gobiernan transforman nuestras desgracias en shows; recordemos la horrible exhibición pública de Nicolás Maduro el 23 de febrero cuando sínicamente bailaba con Cilia Flores, mientras sepultaban a Geraldine Moreno, asesinada por protestar contra este régimen.
No hay dudas de que hay razones para que el pueblo esté aún en la calle. 

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