domingo, 1 de diciembre de 2013

SITUACION DEL ADUCTO MAYOR , JUBILADOS , PENSIONADOS .

Según el Censo 2011, realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 5,8% de la población lo constituyen los adultos mayores, lo que se traduce en alrededor de un millón setecientas mil personas. Éstas se concentran en los estados Anzoátegui, Sucre y las regiones andina y llanera. Dentro de este renglón se cuentan a las mujeres mayores de cincuenta y cinco (55) años y a los hombres mayores de sesenta (60) años.
Este sector de la población cuenta con una serie de beneficios sociales (como ayudas económicas, servicio gratuito de salud, transporte y alimentación, entre otros) que deben ser proporcionados por el Estado venezolano a través de entes competentes. Por otro lado, las familias son responsables de su seguridad y bienestar económico, físico y psicológico. En Venezuela existen instrumentos legales que garantizan que se cumplan esta serie de responsabilidades.
La Ley de Servicios Sociales se encarga de regular el Régimen Prestacional de Servicios Sociales, que pueden ser  asignaciones económicas, atención integral a la salud, garantía del acceso a la educación pública, cultura y deporte, entre otras, sustentada en una política nacional de protección a esta parte de la población. Uno de los puntos establecidos en el instrumento legal es el Deber dela Corresponsabilidad Familiar, el cual en su artículo 14 reza que los familiares de las personas protegidas por esta Ley son corresponsables con los organismos públicos y privados de ejercer lo siguiente: “1) La promoción del desarrollo, el mejoramiento y la integración familiar; y 2) Participar en los programas de prevención al desamparo o abandono y la protección a los miembros de la familia que lo padecen”; entre otras cosas.
En Caracas se observa que, generalmente los ancianos no gozan totalmente de estos beneficios: siguen pagando pasaje en el transporte público (exceptuando el Sistema Metro de Caracas) obligados por los choferes, no reciben la atención médica inmediata, aquellos que ingresan a centros especializados en su cuidado pierden contacto con sus familias, ya que éstas no acuden a visitarlos frecuentemente. Incluso algunos quedan en situación de calle y son rescatados por instituciones públicas destinadas a este fin. Otros ni siquiera corren con esta suerte.
 
Servicio público y privado
En la capital del país existen aproximadamente sesenta geriátricos, tanto públicos como privados, los cuales se encargan de alojar y brindarles las atenciones necesarias a los adultos mayores.
El Instituto Nacional de Servicios Sociales (INASS), actualmente adscrito al Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Protección Social, fue creado el23 de noviembre de 1949, inicialmente bajo el nombre de Patronato Nacional de Ancianos e Inválidos (PANAI), mediante Decreto 338, publicado en Gaceta Oficial N° 23.089 del 2 de diciembre de ese año. En 1978 pasó a denominarse Instituto Nacional de Geriatría y Gerontología (INAGER), de conformidad conla Leydel Instituto Nacional de Geriatría y Gerontología, publicada en Gaceta Oficial Extraordinaria dela Repúblicade Venezuela Nº 2303, de fecha1 de Septiembre de 1978, que luego fue reformada parcialmente el28 de Agosto de 1998.
El instituto tiene sedes geriátricas en todos los estados del país, entre los que se cuentala Unidad GeriátricaDR Joaquín Quintero Quintero, ubicada en Caricuao, en la que se encuentran alojados 365 pacientes. En el año 2005, se encontraban registrados en el INASS un total de 310.288 abuelos, contando todas sus sedes. En la actualidad, este organismo atiende a más de un millón de personas, lo que significa que esta cifra ha aumentado tres veces en los últimos siete años.
Foto cortesía de Google

El 11 de julio del 2011 la Fundación Amigosdela Tercera Edad(FUNATE), exigió a través de una manifestación la destitución de la presidenta del INASS, con el argumento de que esta institución había incumplido con el pago de las ayudas económicas. Por esta razón pedían que fuese el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) el ente encargado de otorgar las pensiones a los adultos mayores.
Por otro lado, se encuentran los geriátricos privados. Algunas de ellos funcionan en quintas remodeladas  para hacer funcional su espacio y su cupo máximo es para 25 personas. Todos cuentas con personal especializado, como enfermeras y psicólogos, además de servicio médico.       El costo mensual en promedio de estos centros es de 4.500 Bs. Es una suma poco accesible para una familia de clase media, menos para una de bajos recursos, y muchos de los centros públicos tienen pocos cupos disponibles, por lo que un adulto mayor que necesite de atención especial debe esperar mucho tiempo para poder recibir el servicio, o no hacerlo.
Indiferencia de las familas
El señor Ramón Amaral es un paciente que ingresó en el año 2010 al geriátrico  Joaquín Quintero Quintero, a los 75 años de edad, porque se encontraba en situación de calle. Comenta que se le ha brindado buena atención en ese centro. “Tenemos las tres comidas, merienda, medicinas, enfermeras, camareras. Además nos dan permiso para salir, por lo menos yo he podido hacer un curso de inglés y uno de oratoria”. Ninguna persona de su núcleo familiar ha ido a visitarlo.
“Hay muchos pacientes que luego de ingresar aquí van recibiendo cada vez menos visitas, hasta que ya no vuelven a ver más a sus familiares y eso causa que caigan en estado de depresión. Otros son rescatados de la calle”, dijo Marlín Berroterán, enfermera de este asilo. “También tenemos a pacientes con enfermedades como hipertensión y diabetes, y patologías como Alzheimer y Parkinson”, agregó. Segúnla Coordinadorade Trabajo Social del INASS, Mariela Romero “alrededor de 70% de los abuelos están en silla de ruedas”.
“El Gobierno Bolivariano no ve al adulto mayor como una persona aislada, sino dentro del núcleo de la familia como un elemento fundamental para la atención de las adultas y los adultos mayores. Es imposible e ingenuo pensar que se les debe ver y atender separado de sus familiares, esto se debe erradicar”, expresó la presidenta del INASS a un periódico de circulación nacional.
Políticas de Estado
“Desde lo moral y lo ético los primeros en ser atendidos serán aquellos abuelos que vivan en extrema pobreza, no tengan capacidad para proporcionarse los alimentos o presenten discapacidades. Es una misión que garantiza seguridad social y mejora en la calidad de vida de los mayores”, declaró la presidenta del INASS, Ismenia Pacheco, a un diario de circulación regional en referencia ala Misiónen Amor Mayor.
La misión busca beneficiar a las personas de edad avanzada con una pensión monetaria otorgada por el Estado, con el objetivo de contribuir a erradicar la pobreza del país. Está dirigida a las personas de la tercera edad que no lograron cotizar en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales para que puedan cobrar pensiones de vejez homologadas con el salario mínimo establecido en el país.
Esta misión se encuentra aún en proceso de ejecución. Es de utilidad para aquellos ancianos que viven con su familia o se encuentren en un ancianato, ya que esta ayuda a cubrir sus necesidades básicas. Sin embargo, para un abuelo que viva solo no es suficiente. La contribución económica debe ir de la mano con la serie de beneficios descritos anteriormente, para que estas personas puedan tener, luego de haber trabajado por tantos años, una buena calidad de vida.

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