sábado, 14 de diciembre de 2013

Desde este lunes pasado, la oposición, mesa de la unidad, alternativa democrática o como usted quiera llamar a todo el conglomerado de personas que hacemos contrapeso al régimen madurocabellista, atravesará un periodo sombrío, oscuro, confuso, inseguro, nuevo;


Desde este lunes pasado, la oposición, mesa de la unidad, alternativa democrática o como usted quiera llamar a todo el conglomerado de personas que hacemos contrapeso al régimen madurocabellista, atravesará un periodo sombrío, oscuro, confuso, inseguro, nuevo; transitará un terreno que no conoce y para el cual pareciera que nunca se ha preparado, una especie de éxodo político. Por primera vez en mucho tiempo tendremos una etapa de ¨sequía¨ electoral; serán más de 20 meses en los que no habrá, por ahora, ninguna elección programada. La votación más cercana será la de finales de 2015 para la Asamblea Nacional, proceso en el cual sabemos de antemano que aún ganando el voto nacional, podemos perder la representatividad gracias al CNE y sus extraños arreglos.

Todo este transitar además vendrá marcado por las ansías de seguir aferrado al poder, de este régimen antidemocrático, castrador, máquina perfecta en el abuso y atropello. Y si a esto le sumamos la censura casi total en los medios de comunicación y el ahogo y persecución a los financistas, nos encontramos ante una oposición sin medios, sin plata, víctima de un contrario que juega sin ningún tipo de reglas.

Aunque el panorama luce desolador tenemos algunos elementos para seguir siendo optimistas. En primer lugar conservamos la unidad, que aunque a veces suene vacía, no es poca cosa; lograr que hombres y mujeres de diversas maneras de pensar, nos reunamos y trabajemos en pos de un objetivo común es algo fundamental a resaltar. No menos importante es esa gran cantidad de venezolanos valientes que elección tras elección nos da su apoyo, a pesar de la gran maquinaría roja, a pesar de los abusos, a pesar de los regalos, a pesar de tanta intimidación y violencia, a pesar que medios y entes públicos niegan nuestra existencia; a pesar de todo al menos la mitad de este país se levanta cada domingo de elecciones y sin ambigüedades vota en contra de los que hoy nos oprimen.

Sin embargo no hemos hecho suficiente. Debemos entender que la defensa y lucha de la democracia es más que ir a votar, hay que estar con la gente, no desde la tarima o set de prensa sino desde sus problemas y necesidades, tenemos que abrirle los ojos a un gran grupo de compatriotas que aún piensan que estos que nos gobiernan son una alternativa. Tenemos que volver a la política, rescatar el dialogo con los gremios, asociaciones, ONG, concejos comunales, minorías oprimidas y con el venezolano común y corriente.

Hay que dejar el cálculo político sobre si esto me da más o menos votos, no solo por un llamado ético sino que simplemente no tendremos elecciones en el corto tiempo. Soy de los que creo que este régimen tratará de hacer alguna elección antes de las planteadas, el camino es igual de incierto para ellos, y que hay muchos dentro de la oposición ¨chingos¨ para que eso suceda y poder seguir haciendo lo único que saben hacer; pero mientras tanto, estaremos dispuestos a asumir y transitar este camino haciendo lo que hemos debido hacer desde un principio

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